lunes, 21 de octubre de 2013

Hipertexto y su Naturaleza




El Hipertexto y su Naturaleza


En el siguiente texto se hará un pequeño resumen sobre el ensayo del “Hipertexto y su Naturaleza” escrito por José Luis Gómez Martínez, el autor de este escrito comienza describiendo el hipertexto que surge en los primeros usos experimentales que se lograron hacer con el Internet en un aura iconoclasta. Desde sus inicios no sólo se veía el hipertexto como una posible liberación de las reglas a las que la academia había sujetado el texto, sino también como un borrar la separación (distancia) entre el autor y el lector, sin mediación ahora del crítico. Desde ciertos sectores del mundo académico se veía, pues, que el texto, cimiento de su poder, se “convertía” en hipertexto y proclamaba su independencia. Con base en estos primeros intentos, en efecto anárquicos, se inicia su descalificación. En este sentido nos dirá Michel Riffaterre que la “intertextualidad, una red estructurada de limitaciones generadas e impuestas por el texto a la percepción del lector, es exactamente lo contrario a la red [hipertexto] sin estructura de asociaciones libres generadas por el lector”.

Por otra parte parece inevitable que nuestra aproximación al hipertexto esté influida por la presencia del libro impreso. Especialmente por la sensación de unidad que aporta su realidad física: una forma definida y reconocible, cierta separación entre texto, imagen y sonido, la percepción de poseer un principio y un fin, un surco estructural desde la primera a la última página. El hipertexto, que borra todas esas líneas de separación, se nos presenta entonces como mezcolanza, como fragmentos yuxtapuestos. La necesaria contextualización e intertextualidad, que se produce al situar las unidades individuales de lectura dentro de una red de fáciles rutas de navegación, produce el efecto, nos dice Landow, de “debilitar y quizás destruir el sentido de la singularidad textual” .Y de modo más directo señala que “el hipertexto fragmenta, dispersa, o atomiza el texto en dos maneras relacionadas. Primero, al remover la linealidad del texto impreso, independiza a los distintos segmentos de un principio ordenador secuencial y amenaza en transformar el texto en caos. Segundo, el hipertexto destruye la noción de un texto fijo indiviso”

Por otra parte, uno de los términos que más se repiten en el momento de describir el hipertexto es el de no-linealidad. En esta caracterización coinciden también tanto los defensores del hipertexto como los detractores. Desde la definición lacónica de que “el hipertexto es simplemente una forma no-lineal de presentar información”, a otras más precisas, se enfatiza una y otra vez este sentido del término: “El rasgo fundamental del hipertexto es su discontinuidad, el salto o  el desplazamiento repentino de la posición del lector en el texto” denominando tales definiciones, como ya se ha señalado anteriormente, la perspectiva del libro impreso, pero interpretado éste como “natural” y como lineal.

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